sábado, 1 de mayo de 2010

EL MATERIALISMO HISTÓRICO EN CARLOS MARX




Carlos Marx



Carlos Marx (1818 – 1883), filósofo, sociólogo, historiador, abogado, economista y pensador socialista. Figura clave para entender los procesos sociales y políticos que surgen en el siglo XX.
Marx nació en Tréveris en Alemania, en el seno de una familia hebrea. Su madre era de origen holandés y descendiente de rabinos, mientras que su padre Enrrique Marx también de ascendencia judía, ejercía la abogacía en Treveris, su ciudad natal. Estudió Derecho en la Universidad de Bonn y en Berlín. Se doctoró en 1841 con una tésis titulada: “Diferencia entre la filosofía de la naturaleza de Demócrito y la de Epicuro”.

Sus obras más sobresalientes son aquellas que llevan por titulo. La Miseria de la Filosofía (1847), El Manifiesto Comunista (publicado en la colaboración con Federico Engels en 1848), Critica de la Economía Política (1858), El capital su obra cumbre cuya primera parte apareció en 1867, la segunda 1885 y la tercera, 1894 publicada por Engels.

Testigo y víctima de la primera gran crisis del capitalismo (década de 1830) y del periodo revolucionario de 1848. Marx participó en los movimientos revolucionarios, los cuales estaban inspirados en gran parte por sus ideas.
Imposibilitado para vivir en Alemania, desterrado y perseguido, tuvo que vivir en Francia, Holanda e Inglaterra, siendo este ultimo país Londres, donde pasó la mayor parte de su vida y donde escribió su obra: El Capital.

Participó activamente en la fundación de la Asociación Internacional de Trabajadores que se funda 1864 en su asamblea constitutiva se acordó la creación de un consejo general provisional.

En 1855 es nominado corresponsal de la revista Neue Oder-Zeitung y por su difícil situación económica debe pasar cuatro meses con Engels en Manchester para escapar de las demandas Judiciales de su acreedor.

Marx desarrolla una teoría económica capaz de aportar explicaciones a las mismas, pero a la vez de incitar a las clases populares a participar en ella activamente para producir un cambio revolucionario.

CONTEXTO HISTÓRICO



Como recordarás los hechos históricos relevantes que originaron el surgimiento del marxismo fueron: La Revolución Francesa y la Revolución Industrial.
LA REVOLUCIÓN FRANCESA (1789): Es un hecho histórico que produce grandes cambios económicos como la destrucción del sistema feudal y la aparición del capitalismo, el liberalismo económico, la libre competencia y la propiedad privada. En lo político: Destacan las ideas de igualdad, libertad, fraternidad y la creación de la división de poderes así como los derechos del hombre con esto se derroca al poder Monárquico. En lo social: Hubo manifestaciones de descontento, miseria de la clase trabajadora, dominio y explotación por parte de la burguesía.

LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL: Afines del siglo XVIII y principios del siglo XIX se señala la iniciación de profundos cambios económicos en la economía mundial en los países con mayor auge: Francia, Inglaterra y Alemania cuyas consecuencias económicas son: Crecimiento de las ciudades, desarrollo de la industria y comercio, una gran división social de trabajo, la creación de las dos clases sociales : Burguesía y Proletariado donde el aumento del poder económico de la primera de ellas propició la explotación excesiva de los trabajadores: Hombres, Mujeres y niños.
El problema surgió a consecuencia del desarrollo capitalista que explica Carlos Marx y Federico Engels, a través de la Teoría del Marxismo que es un conjunto de doctrinas.


MATERIALISMO HISTÓRICO



Para el marxismo es fundamental el estudio histórico de la sociedad, de ahí que Marx y Engels denominan Materialismo Histórico a su interpretación sobre el desarrollo y los cambios sociales poniendo el acento en los aspectos económicos, los tecnológicos, y más ampliamente en el desarrollo material.
A partir del análisis que Carlos Marx realiza sobre la
lógica del capitalismo, desarrolla el concepto del Materialismo Histórico, basado en la idea de que los seres humanos establecen relaciones sociales de producción en su devenir histórico, lo que da lugar al concepto de modo de producción que es la forma que Marx utilizó para periodizar la historia e identifica los siguientes Modos de Producción: Comunidad primitiva, esclavismo, feudalismo, capitalismo y socialismo.
El esquema clásico del Materialismo Histórico según Marx, se encuentra en el Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política. 1859
"En la producción social de su existencia, los hombres inevitablemente entablan relaciones definidas que son independientes de su voluntad, a saber, relaciones de producción aptas para un estado dado del desarrollo de las fuerzas materiales de producción. La totalidad de estas relaciones de producción constituye la estructura económica de la sociedad, el fundamento real sobre el que se alza una superestructura jurídica y política y a la que corresponden formas definidas de conciencia intelectual. No es la conciencia de los hombres la que determina su existencia, sino su existencia social la que determina su conciencia".
[1]

Marx recalcó que el desarrollo de la vida material entra en conflicto, y la principal contradicción del sistema capitalista es que el trabajo se da entre el trabajo que se realiza de manera social y la forma de apropiación de éste. Estas contradicciones son la fuerza motriz de la historia.
Frecuentemente se considera al
Materialismo Dialéctico[2] como un término intercambiable con el de Materialismo Histórico. Sin embargo, el primero es la formulación adoptada por Federico Engels en la aplicación del método del Materialismo Histórico a las ciencias naturales. Para Louis Althusser, por ejemplo, debe considerarse al materialismo histórico como la ciencia marxista y al materialismo dialéctico como la filosofía marxista.

[1] Marx Carlos. Prólogo,”Contribución a la crítica de la economía política”. 1859
[2]El materialismo dialéctico es considerado por la mayoría de los marxistas como la base filosófica del marxismo. Como su nombre indica, es una combinación de la dialéctica hegeliana y el materialismo filosófico de Ludwig Feuerbach, Carlos Marx y Federico Engels. Emplea los conceptos de tesis, antítesis y síntesis para explicar el desarrollo de la historia.





MODOS DE PRODUCCION

En la lectura anterior conociste la biografía de Carlos Marx y su forma de pensamiento filosófico. En esta lectura conocerás lo relacionado a su forma de pensamiento económico para que puedas adentrarte, apoyado en sus teorías del Materialismo Histórico y el Marxismo, en la forma de cómo analiza al hombre en su devenir histórico, y en la forma de cómo produce sus bienes y servicios, para que pueda satisfacer sus necesidades básicas materiales.
.
Marx indica que, el hombre para realizar la producción la lleva a cabo por medio de la transformación del objeto de trabajo (materia prima) en productos que le permiten satisfacer sus necesidades, para que pueda realizar esta actividad (el hombre) la fuerza de trabajo se apoya con los medios de producción (instrumentos de trabajo), que al interrelacionarse los anteriores elementos, forman las fuerzas productivas (las que indican el grado de desarrollo productivo del hombre) estas a la vez integradas con las relaciones sociales de producción (cuando varias personas se reúnen y se apoyan para llevar a cabo la producción), forman la base económica que es a la vez la estructura económica de toda sociedad.

Así, de acuerdo con el Materialismo Histórico, en la estructura económica, el hombre realiza las actividades de la producción, distribución y consumo de los bienes materiales para satisfacer sus necesidades.

De esta forma concluimos que la estructura económica se integra, para su estudio en: fuerzas productivas y relaciones de producción.

Esta relación entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción, responden a las exigencias de la cooperación y división social del trabajo, es decir de acuerdo con Carlos Marx “ En la producción los hombres no actúan solamente sobre la naturaleza, sino que actúan también los unos sobre los otros. No pueden producir sin asociarse de un cierto modo, para actuar en común y establecer un intercambio de actividades. Para producir los hombres entran en determinadas vínculos o relaciones, es la forma de cómo se relacionan con la naturaleza y como se efectúa la producción”·

Así, las relaciones de producción incluyen las formas de la propiedad sobre los medios de producción y la situación que en la producción ocupan las clases sociales, ya que toda producción, sea la que fuere presupone necesariamente una u otra forma de propiedad, es decir, una forma social e histórica de la apropiación por los hombres de los bienes materiales y en primer lugar de los medios de producción. Esta propiedad puede ser social o privada.

En la propiedad social, los medios de producción son propiedad común de todos los miembros de la sociedad, entendiéndose por sociedad a todos aquellos hombres que están unidos entre sí por medio de las relaciones de cooperación y división del trabajo.

En las sociedades donde impera la propiedad privada sobre los medios de producción, una clase social es dueña de ellos y la otra parte de la sociedad, que carece de la propiedad, son obligados a trabajar para los propietarios que se apropian del trabajo de estos.

Por lo tanto las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción ligadas a ellas en un determinado tipo de propiedad de los medios de producción dentro de una sociedad, constituyen en su conjunto el Modo de Producción.

De esta manera un modo de producción es la forma como trabajan los hombres de una sociedad, que instrumentos usan, que tipo de propiedad establecen (privada o social) y de qué manera se organizan para llevar a cabo sus actividades productivas.

Un modo de producción es la forma de obtener los medios necesarios para la vida del hombre y de la sociedad de la que forma parte.

Durante la historia, según Marx, han sucedido varios modos de producción que determinan la evolución de la humanidad de la que son protagonistas los seres humanos en su cotidianidad.

Parte de un modo de producción primitivo, pasando por el modo de producción antiguo o esclavista, continúa con el modo de producción feudal, posteriormente el modo de producción capitalista y, al final el modo de producción socialista.

Analizaremos ahora brevemente cada uno de ellos, empezando por el Modo de Producción de la Comunidad Primitiva.

MODO DE PRODUCCIÓN DE LA COMUNIDAD PRIMITIVA

En este modo de producción, el hombre sobrevive por la recolección de frutas y hortalizas silvestres, la pesca; así como la creación de sus primeros instrumentos de trabajo que fueron la piedra toscamente tallada y los palos, el descubrimiento del fuego, y la domesticación de animales, lo que le permite diferenciarse de los animales.

Con el transcurso del tiempo, el hombre aprendió a crear instrumentos más perfectos, aparecieron la lanza, la flecha, el cuchillo, que le permitieron desarrollar la caza de los animales, y que esta actividad dio origen a la ganadería y posteriormente a la agricultura, volviéndose el hombre sedentario.

Las relaciones de producción son organizadas con base en la colaboración para el trabajo que necesariamente se hace colectivo por razones de sobrevivencia. No hay entonces relaciones de explotación o dominio, sino que son de colaboración. Tampoco existe la propiedad privada de los medios de producción, por lo no pueden existir clases sociales.

Un formidable avance del hombre es la aparición de la división social del trabajo con arreglo al sexo y la edad entre hombres y mujeres, lo que fortaleció el desarrollo de las fuerzas productivas, alcanzado su florecimiento bajo el matriarcado y llevando a su desintegración con el patriarcado.

Las relaciones de producción del régimen de la comunidad primitiva se fueron desintegrando y acabaron siendo sustituidas por nuevas relaciones de producción a tono con el carácter de las nuevas fuerzas productivas.

MODO DE PRODUCCIÓN ESCLAVISTA

Esta sociedad se basó en el incremento de las fuerzas productivas, el desarrollo de la división social del trabajo, y el cambio. Las relaciones de producción se fincan en la propiedad privada de los medios de producción y de la propia fuerza de trabajo (esclavo) por parte del esclavista; la tierra y los esclavos son poseídos por aquél hasta su agotamiento. Las actividades económicas son la agricultura, la ganadería y el comercio. La base económica de este modo de producción permitió la acumulación de riquezas en una minoría, los esclavistas, que a su vez estaban obligados a hacer la guerra para seguir manteniendo el abasto de prisioneros que se convertían en esclavos. Por ello, con el nacimiento de la propiedad privada y la escisión de la sociedad en clases sociales hacen necesaria la aparición del Estado, que nace con el fin de refrenar a la mayoría explotada, en interés de la minoría explotadora.


Al desarrollarse el cambio fue aumentando la importancia del dinero, ya que éste, no solo era empleado para facilitar la compra y venta de mercancías, sino que fue convirtiéndose en un medio de apropiación del trabajo ajeno a través del comercio y la usura.

Pero el régimen esclavista encerraba en su seno irreductibles contradicciones que habrían de llevarlo a su decadencia, ya que las relaciones de producción basadas en la explotación de los esclavos se habían convertido en traba ulterior para el desarrollo de las fuerzas productivas.

Por lo que fue necesario sustituir las relaciones de producción del esclavismo por otras que hicieran cambiar la situación de las fuerzas productivas, es decir, de las masas trabajadoras.

MODO DE PRODUCCIÓN FEUDAL

Las relaciones de producción y explotación de este modo de producción, se sustentan en la propiedad privada por parte de los medios de producción por parte del señor feudal, sobre los medios de producción (tierra) y la propiedad limitada sobre el siervo (trabajador) y los productos de su trabajo.

Los siervos al estar obligados a trabajar la tierra del señor feudal, le van a pagar una determinada renta del suelo, en dinero o a entregarle una parte considerable de su cosecha y a realizar en favor suyas diferentes prestaciones.

La primera forma de la renta del suelo, es la renta en trabajo, la cual consiste en que el siervo debía trabajar obligatoriamente unos días de la semana en la tierra del señor feudal y los días restantes en su propia parcela, esto en principio fue beneficio para el señor feudal, pero después se da cuenta de que la parcela del siervo es más productiva que su propia hacienda, por lo que cambia a la renta, en renta en especie.

La renta en especie consistió en que el siervo tenía que entregarle una determinada cantidad de bienes y servicios al señor feudal, por lo que el campesino trabajaba todos los días de la semana en su parcela.

En una fase posterior cuando el cambio ya había avanzado, el señor feudal cambia la renta, en renta en dinero. El siervo tiene que salir del castillo del señor feudal para poder vender sus productos y de esta forma obtener dinero para poder pagar la renta. Lo anterior permitió que el siervo saliera del dominio del señor feudal y se quedara en las ciudades para integrarse a los talleres artesanales. Las ciudades ya habían nacido bajo el régimen feudal.

En las ciudades emancipadas del yugo feudal, el poder hallábase en manos de los ricos, los comerciantes, los usureros, y en los propietarios de tierras en la ciudad, mientras que las capas bajas estaban integradas por los oficiales y los aprendices de los talleres artesanales.

El desarrollo de las fuerzas productivas, elevó las técnicas de la producción en la agricultura, surgieron nuevas formas de cultivo, la viticultura, la vinicultura, la horticultura, se incremento la ganadería. Se perfeccionaron los instrumentos de trabajo de los artesanos, de los gremios, se fundieron y elaboraron los metales.

Por lo que el desarrollo de las fuerzas productivas chocaba con los estrechos marcos en los que se desenvolvía el feudalismo, ya que este régimen se caracterizaba por el lento progreso de la producción, entrando en contradicción con las relaciones sociales de producción, que no coincidían con el desarrollo de las fuerzas productivas, que exigían imperiosamente el paso del feudalismo al capitalismo

MODO DE PRODUCCIÓN CAPITALISTA

Al aparecer el comercio y el mercado mundial, los oficios ya no bastaban para satisfacer la creciente demanda de mercancías, lo que aceleró el paso de la pequeña producción artesanal a la gran producción capitalista basada en la explotación de obreros asalariados. Las relaciones de producción, en el capitalismo, se basan en la propiedad privada de los medios de producción. El capitalista es el propietario, y por lo tanto puede llevar a cabo la explotación de los trabajadores, El trabajador es propietario de su fuerza de trabajo, es formalmente libre y puede venderla a cualquier capitalista que le ofrezca a cambio un salario.

Dos hechos históricos sientan las bases para el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción del capitalismo: La revolución Francesa y la Revolución Industrial. La primera permitió mayor participación de la las clases populares en el desarrollo de la sociedad, y la segunda permitió la elevación de la productividad al introducirse las máquinas en la producción, desarrollándose la producción fabril. De esta forma el capitalismo se desarrolla a través de la producción de mercancías que es el eje sobre el cual se desarrollan las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción y a través como se indicó en renglones anteriores el capitalismo se desarrolla con la explotación de los obreros asalariados.

El capitalista contrata a los obreros por un salario para que generen mercancías, lo que le permite apropiarse del trabajo excedente de los obreros por medio de la plusvalía y de esta forma obtener su ganancias.

Las actividades fundamentales son la industria, el comercio, la banca y los servicios. Las relaciones entre los hombres son también de explotación, pero sutilmente disfrazadas de la libertad del trabajador para vender su fuerza de trabajo al mejor patrón. En realidad, el salario ofrecido a cambio del trabajo está determinado, no por la voluntad del patrón, sino por el juego de la oferta y demanda de esta mercancía humana que es el obrero. Por ello, es utópico pensar que el obrero es libre de vender al mejor patrón su fuerza de trabajo, al final termina ofreciendo su propia capacidad de trabajo como una mercancía más, presionado por el desempleo.

La característica que distingue al capitalismo de los otros modos de producción es la continua innovación de sus métodos de trabajo, especialmente de sus formas de organizarse. El capitalismo requiere de un continuo aumento de la productividad del trabajo desempeñado por el obrero para incrementar la cantidad de productos que ofrece en el mercado y así acrecentar sus ganancias. El capitalismo cuenta con un mercado mundial de mercancías, empresas productivas que dividen el trabajo en distintas naciones, empresas que contratan trabajadores de diferentes países.

Este modo de producción es el primero en la historia de la humanidad que desarrolla constantemente las fuerzas productivas al mercado mundial y desarrolla empresas lucrativas en distintas naciones.

La contradicción fundamental del capitalismo es la socialización de la producción y la forma privada capitalista de apropiación de la producción, hace que la clase obrera se reúna en los centros de trabajo, y que al irse concientizando de la explotación que sufre a manos de los capitalistas, se une para iniciar su lucha de clases, para que por medio de una revolución social derroque del poder al capitalismo, debido a que el desarrollo de las fuerzas productivas ya no correspondían con el nivel de las relaciones sociales de producción, era inevitable un cambio de sistema de producción. Al desarrollarse las fuerzas productivas y socializar la producción, el capitalismo crea objetivamente las premisas materiales del socialismo.

MODO DE PRODUCCIÓN SOCIALISTA

La revolución del proletariado se realiza para sustituir la propiedad privada sobre los medios de producción por la propiedad social. Este tipo de sociedad, fue una de las teorías principales de Marx y Engels, como una etapa histórica de la humanidad en la cual se iniciaba la liberación de las fuerzas productivas y el establecimiento de las relaciones de producción sin propiedad privada, con un estado de los trabajadores y con el poder en manos del pueblo.

Esta forma de pensamiento no se quedó como una teoría, sino que se llevó a la práctica por Lenín por medio de la Revolución Rusa en octubre de 1917, en la que el pueblo toma el poder para derrotar a la clase burguesa, e instaurar el sistema socialista de producción.

Una vez que se logra tomar el poder del Estado, se elimina la propiedad privada y se establece la propiedad social, se organiza planificadamente la producción en masa de los bienes y servicios que requiere la población para elevar su nivel de vida. Se crea un Estado socialista quien se encarga de planificar la economía y de distribuir los medios de producción y la producción a la sociedad.


EL TRABAJO

Después de haber estudiado la mercancía, como la célula básica del sistema de producción capitalista, en donde cumple un papel importante el trabajo, pasaremos ahora a estudiar El Trabajo, entendido como toda actividad productiva del hombre, y su importancia es que le da valor a todas las mercancías en el sistema de producción capitalista.

En el capitalismo, las relaciones de producción se fundamentan en la propiedad privada sobre los medios de producción, y en la explotación del proletariado por parte de la burguesía. De tal forma que el capitalista va a poseer riquezas, cuando en virtud de determinadas relaciones sociales, las utiliza con vista a la explotación de otros individuos libres y para vivir a expensas del trabajo de ellos

Así, el sistema capitalista se basa para su desarrollo en la producción de mercancías, y es aquí donde habrá que destacar que la fuerza de trabajo y el dinero se convierten en mercancías, ya que son utilizadas para generar otras.

La fuerza de trabajo como mercancía.

En este sistema de producción, el obrero es una persona libre que no esta obligado jurídicamente a trabajar para el capitalista, pero como carece de medios de subsistencia se ve forzado a contratarse, para alimentarse él y su familia.
Ahora bien, el capitalista, aún teniendo la propiedad privada de todos los medios de producción no puede poner en marcha la producción, sin el obrero, ya que este posee la fuerza de trabajo, o sea la capacidad de trabajar.

La fuerza de trabajo, conjunto de capacidades físicas y mentales que el hombre pone en acción durante el proceso de producción de bienes materiales, se convierte en el elemento necesario, por lo que en el capitalismo, se convierte en mercancía.

Para que la fuerza de trabajo sea en mercancía, son necesarias dos condiciones:
a) Que el obrero sea libre personalmente para disponer tal como le convenga de su capacidad de trabajo, y
b) Que no tenga bajo su propiedad los medios de producción u otras fuentes de subsistencia por lo que no le queda más que solicitar trabajo al capitalista.

Así, para qué la fuerza de trabajo sea una mercancía, debe tener valor, el cual se mide por la cantidad de trabajo que esta encierra, ya que sólo el trabajo crea la mercancía; y la cantidad de trabajo se mide por la del tiempo de trabajo necesario. Esto significa que el valor de la fuerza de trabajo también se mide por la cantidad del tiempo de trabajo necesario para su producción.

El obrero para que pueda trabajar debe tener un mínimo de medios de subsistencia: alimentación, ropa, calzado, vivienda etcétera; también para asegurar la afluencia de mano de obra a las empresas, tiene que mantenerse a é y a su familia.

De esta forma, el valor de la fuerza de trabajo está determinada por los medios necesarios para la subsistencia de él y de su familia, y para conseguir estos bienes básicos, vende su fuerza de trabajo al capitalista, la cual queda expresada en dinero, que es su precio y este reviste la forma de salario, es la expresión en dinero del valor de la fuerza de trabajo, una determinada suma de dinero, que es la forma externa del precio del trabajo.

Ahora bien esta suma no es presentada como precio de la fuerza de trabajo, sino como precio del trabajo.

Esto se debe a las siguientes causas: El capitalista paga al obrero su salario después que ha realizado su trabajo; y el salario se establece con arreglo a la cantidad de tiempo que ha de trabajar.

De tal forma que el capitalista lo que compra no es el trabajo en sí, sino una mercancía especial: la fuerza de trabajo, cuyo valor es siempre inferior al nuevo valor que crea con el trabajo, y que sólo se le paga una parte del tiempo de trabajo, el tiempo de trabajo necesario. Si embargo, como el salario actúa bajo la forma de pago de trabajo, se adquiere la impresión de que todo el tiempo laboral se paga íntegramente.

Por eso dice Marx que el salario en la sociedad burguesa es la forma metamorfoseada del valor o del precio de la fuerza de trabajo. “El salario no es lo que parece ser, es decir, el valor o el precio del trabajo, sino sólo la forma disfrazada del valor o del precio de la fuerza de trabajo”
[1]

¿Pero para qué compra el capitalista la fuerza de trabajo? La compra porque es el elemento necesario para la producción, y fundamental la explotación en el capitalismo. La contratación del obrero no es otra cosa que la compra-venta de la mercancía fuerza de trabajo: el obrero vende su fuerza de trabajo y el capitalista se la compra.

Al contratar al obrero por una suma de dinero, el capitalista tiene el derecho de disponer plenamente de él durante determinado tiempo de trabajo, a fin de que se opere el incremento del dinero, en capital.

El dinero como mercancía.

El sistema capitalista para continuar con su desarrollo, tiene que producir mercancías, y para realizar esta actividad el capitalista necesita dinero. ¿Pero qué es el dinero?

El valor de una mercancía es fruto del trabajo y su valor se puede equiparar con otras mercancías en el proceso de cambio, en el trabajo invertido en producirlas, por lo que, la mercancía cuyo valor se expresa en otra, reviste la forma relativa de valor, es decir, la forma de equivalente universal.

Al concentrarse la función de equivalente universal, en una determinada mercancía surge la forma del valor del dinero. Así, el valor de todas las mercancías se expresan en una sola que pasa a convertirse en equivalente universal, el dinero.

El dinero surge, como resultado de un largo proceso de desarrollo del cambio y de las formas de valor, así todas las mercancías expresan su valor en el dinero, y en el mismo materializan su valor, como equivalente universal, debido a que posee la cualidad de poder cambiarse, directamente por cualquier otra mercancía y servir como medio para satisfacer todas las necesidades de los poseedores de estas.

Por consiguiente, el dinero es la mercancía que sirve de equivalente universal de todas las mercancías; materializa el trabajo social y expresa las relaciones de producción entre los productores de mercancías.

De esta forma, en el capitalismo, el dinero también es una mercancía que tiene valor, porque es creado por el trabajo del hombre.

Para poder realizar el proceso de producción y el proceso de cambio, el capitalista, necesita adquirir mercancías, (medios de producción y fuerza de trabajo), por medio del dinero, para que éste a través de los procesos de producción y de cambio, se convierta en capital.

Si comparamos la función del dinero en la economía mercantil simple y en la economía capitalista, este será diferente, como a continuación se explica:
En la economía mercantil simple, lo que le interesa al productor independiente es obtener, a través de la venta de sus productos, el dinero suficiente para comprar los productos que necesita para vivir.

En la economía capitalista, lo que le interesa al capitalista es que la venta de sus mercancías le procure una mayor cantidad de dinero de la que gastó en su producción. El intercambio no tiene sentido para él sino le aporta una cantidad de dinero mayor que la que empleó.

Si antes trataba de vender mercancías (M) para obtener dinero (D) que permitiera comprar otras mercancías (M) ahora se trata de tener dinero (D) que permita comprar mercancías (M) y que estas permitan obtener más dinero (D´).

Así la formula del intercambio mercantil simple fue:
M – D –M


Y la formula del intercambio capitalista es:
D – M – D´


Ahora bien, la pregunta que surge es: ¿De dónde saca el capitalista esa mayor cantidad de dinero, que se convierte en capital?. La obtiene mediante la explotación de los obreros asalariados.

Por lo que para poder llevar a cabo el proceso de producción, el capitalista utiliza su dinero de la siguiente forma:
Gasta una determinada cantidad de dinero para adquirir las mercancías (Maquinas, materias primas, instrumentos de trabajo), y que en el proceso de producción van transfiriendo su valor gradualmente a la creación de nuevas mercancías, a este gasto se le llama capital constante.

La otra cantidad del dinero lo destina el capitalista, para contratar a los obreros (fuerza de trabajo), y que éstos apoyados con los medios de producción crean más mercancías, en el proceso de producción e incrementar el capital, a este gasto se le llama capital variable.

[1] El capital, Marx, Kart, Tomo I, p 128



Con todo lo anterior, los capitalistas aspiran incrementar su dinero al explotar a los obreros asalariados, que es la verdadera fuente de sus ganancias, ya que el trabajo de los obreros no sólo tiene la capacidad de crear valor, sino también de hacer que los medios de producción transfieran su valor a las mercancías. Sin el trabajo de los obreros, el capitalista no sería nada con sus fábricas inmensas repletas de medios de producción, los necesita para realizar la producción y obtener sus ganancias. Por lo tanto la ganancia creada por el trabajo de los obreros se convierte en plusvalía.


MERCANCÍA

La mercancía es un producto que sirve para satisfacer las necesidades de la sociedad. Pero recuerda que en la teoría del Materialismo Histórico vamos a tomar en cuenta la misma no sólo como un producto que satisface las necesidades. Para un capitalista la mercancía no tiene un consumo propio, solo se elabora para el intercambio o para la venta. Por lo tanto la mercancía no solo tendrá un valor de uso, también tendrá valor de cambio.


El valor de uso y el valor de cambio son dos componentes sumamente importantes para que pueda existir la mercancía.

Verás: Toda mercancía debe ser útil o debe de satisfacer una necesidad social y debe poder ser intercambiable por otras, es por eso que tiene estas dos propiedades. una

Valor de uso: Se establece cuando la mercancía satisface necesidades; valor de uso como condición necesaria ya que si no hay utilidad en un producto sería imposible venderlo en la cual se aplica el valor de cambio, por lo tanto es una cualidad de la mercancía que también es un condicionante para su existencia, a esto se le llama valor de uso. ¿Tú comprarías algo que no tiene alguna utilidad?

Pero ¿Cómo podemos efectivizar el valor de uso? La respuesta es consumiendo la mercancía. Porque se esta satisfaciendo una necesidad, date cuenta que ahí se encuentra el valor de uso de la mercancía.

Todas las mercancías tienen diferentes cualidades, es decir hay diferentes usos lo que permite ser intercambiable por otros valores de uso.

Valor de cambio: Se lo da el trabajo social de los trabajadores, materializado en las mercancías, es decir que todas las mercancías son producto del trabajo humano, por lo tanto el valor de cambio de las mercancías se encuentra en el tiempo de trabajo que se invierten para su producción, es decir el trabajo se transfiere como valor a la mercancía y por lo tanto ese valor puede medirse.

Marx dice que el “trabajo es una sustancia de valor”, porque el trabajo se incorpora en el producto, entonces la mercancía tiene una medida cuantitativa, es decir podemos darle un valor a la mercancía; por ejemplo:

20 metros de tela = 1 chamarra

Lo que significa que el trabajo incorporado o la sustancia de trabajo en 20 metros de tela equivalen al tiempo de trabajo incorporado para producir 1 chamarra.


El trabajo de un productor es un trabajo que se materializa en la mercancía, tanto por el desgaste físico como la transformación visible de las materias primas en mercancías, a esta diferencia se le llama, trabajo concreto y trabajo abstracto, pero este lo explicaremos mas adelante, recordemos el ejemplo anterior; donde cada mercancía puede ser intercambiable por otros valores de uso contenidos en otras mercancías, a esto se le llama forma simple de valor.

El ejemplo proyecta lo que se llama una forma simple de valor, este consiste en que la cantidad de productos que se cambiaban eran limitadas, por lo que las mercancías se cambiaban directamente por otra mercancía y estas expresaban su valor en una sola mercancía.

Tiempo después al progresar la producción mercantil y el cambio de productos, comienza a destacar una mercancía entre todas las demás, por lo regular destaca la de mayor demanda y así todas las mercancías empiezan a expresar sus valores en una sola mercancía, a esta se le llama forma universal de valor.


Se entiende por trabajo concreto el invertido bajo una forma determinada, útil y con un fin preciso, este crea el valor de uso de una mercancía. Se refiere al trabajo de un zapatero, sastre, carpintero, etc., ellos al crear la mercancía también le están anexando el valor de uso, recuerda que con valor de uso nos referimos a la utilidad que tendrá la nueva mercancía para consumirse.


El trabajo abstracto crea el valor de la mercancía, En cada trabajo hay un rasgo en común que es la inversión de las energías musculares, cerebrales, nerviosas, etc. Es decir es la inversión de la fuerza humana del trabajo en general.


Capital constante y capital variable

Una vez que ya tienes claro que el valor de intercambio esta en proporción directa a la cantidad de trabajo socialmente necesario, se verá como el valor de una mercancía también depende del trabajo promedio que la sociedad invierte para producir.

El tiempo de trabajo socialmente necesario se conoce como el tiempo promedio que se necesita para producir una mercancía, claro hablando de las condiciones socialmente normales de producción. El tiempo de trabajo socialmente necesario determina la magnitud de valor de la mercancía.

Por ejemplo: El tiempo de trabajo socialmente necesario (TTSN), será el tiempo promedio en el que se produce una mercancía y por lo tanto de este tiempo se va a fijar el precio.

Por lo tanto hay trabajo abstracto incorporado en una mercancía, y este es el que forma el valor de las mercancías. El valor va a expresar las relaciones de producción entre los hombres.

La composición orgánica del capital es la relación con arreglo al valor, entre el capital constante y el capital variable, dado que dicha relación refleja la composición técnica del capital, es decir la relación entre la masa de medios de producción y la aplicación de la fuerza de trabajo.

Para producir la mercancía se tiene la siguiente composición orgánica del capital. La mercancía podemos descomponerla en tres partes; en la ecuación se pueden ver las relaciones capitales, porque refleja la compra de las siguientes mercancías que son los factores de producción los cuales se encuentran en el capital constante.

cc = Materia prima, maquinaría y equipo.
cv = Compra de la fuerza de trabajo.
pv = Plusvalía

El capital variable es parte del capital que el capitalista invierte en la compra de la fuerza de trabajo, es decir se llama capital variable porque se paga el salario y la fuerza de trabajo es la única generadora de valor porque cubre su salario mas la ganancia del capitalista.

El capital constante es parte del capital que el capitalista invierte en los medios de producción, es decir: edificios, maquinaria, combustible, materia prima y auxiliares, estos medios de producción no generan valor solo trasladan su valor en la mercancía.

La plusvalía es el valor del trabajo no pagado al obrero asalariado, este se crea por encima del valor de su fuerza de trabajo.

A la interacción de los modos de producción con la fuerza de trabajo para generar o producir bienes materiales se les llama fuerzas productivas.

Las fuerzas productivas son un conjunto de medios de producción y de los hombres que los emplean para producir bienes materiales. Es decir es la relación que existe entre los hombres y los medios de trabajo así se constituye entonces la base material y técnica.


Como conclusión:

La mercancía es el instrumento mas importante para la existencia y el crecimiento del capitalismo, no solo por el consumo, sino por la dependencia que provoca el generar nuevos productos como en la fuerza de trabajo, en la explotación de medios de producción, en la misma circulación de mercancías dentro del mercado.
Simplificando un tanto, si analizamos el capitalismo desde el punto de vista histórico, podemos distinguir cuatro tipos sucesivos:



· El capitalismo primitivo. No se trata de un sistema capitalista que abarque toda la sociedad, sino de casos aislados en los que están presentes los elementos principales de toda empresa capitalista: factorías, bancos, comerciantes. Éste es el capitalismo de la época clásica o Edad Antigua.
· El capitalismo mercantilista que surge en la Edad Media y pervive hasta el final del siglo XVIII.
· El capitalismo intacto, fruto de la Revolución industrial y que se prolonga con toda su pureza hasta la Gran Depresión Económica de 1873-1897. Éste se identifica plenamente con la llamada economía del laissez faire.
[1]
· El capitalismo contemporáneo, que debe coexistir en lo interno con el Estado benefactor y en lo internacional con los países de economía socialista (sobre todo en pleno siglo XX). A pesar de estos elementos restrictivos, en teoría, el capitalismo industrial contemporáneo implica los siguientes elementos: Libre competencia; libertad de contrato e igualdad de oportunidad; comercialización de toda propiedad, el cambio monetario y los símbolos en papel de la propiedad, así como la fluidez del capital; todo ello supone la certeza de la operación de la sanción legal.
Son dos las críticas del capitalismo moderno que hay que traer a colación porque ponen en entredicho la existencia de las instituciones capitalistas.
La primera es la que surge de la doctrina de madurez del capitalismo, y que dice, entre otras cosas, que el capitalismo ha agotado sus posibilidades por razones tanto técnicas como de población. A ello han contribuido también los hábitos de ahorro, la depresión económica y la anemia de muchas empresas, producida por su estancamiento, los déficits, los monopolios, etcétera.


[1] Significa: dejar hacer, dejar pasar. Es decir, la plena libertad para vender y comprar.


EL MÉTODO DIALÉCTICO


Carlos Marx y Federico Engels, fundadores del marxismo, fueron unos brillantes pensadores e investigadores que hicieron una gran aportación a las ciencias sociales. Sus aportes no sólo se refieren a la teoría, sino también al método de las ciencias sociales.

Desde luego, que no se dedicaron de manera especifica y con pretensiones académicas a elaborar una metodología de las ciencias sociales. Sin embargo, esto no quiere decir que no hayan utilizado un método en sus investigaciones. A lo largo de toda su obra desarrollaron y aplicaron algunos principios metodológicos, propios de su concepción teórica.


Al crear una nueva interpretación del mundo, crearon al mismo tiempo una nueva forma de acercase y construir su objeto de estudio; crearon su propio método La teoría marxista constituye una verdadera revolución teórica, ya que viene a superar todo el pensamiento existente en su momento. Esto quiere decir, que su teoría parte de la crítica a las demás teorías hasta el momento existentes.

La ruptura epistemológica

De ahí, que el punto de partida de la «metodología marxista», sea la ruptura epistemológica,
[1] que se da en dos vertientes: a) con el idealismo de Hegel, [2] por un lado; y por el otro; b) con el materialismo mecanicista, representado por Ludwig Feuerbach.[3]

Hegel desarrolla la dialéctica pero lo hace desde una perspectiva idealista; es decir, la utiliza para analizar al «espíritu absoluto»
[4], y Marx y Engels la transforman en una dialéctica materialista; es decir, para estudiar las relaciones que los hombres establecen en su interacción consigo mismos y con la naturaleza a través del trabajo. Según Lenin[5] "La dialéctica hegeliana, como la doctrina más universal, rica de contenido y profunda del desarrollo, era para Marx y Engels la mayor adquisición de la filosofía clásica alemana”.[6] El mismo Engels reconocía que: Marx y él fueron casi los únicos que trataron de salvar la dialéctica consciente para traerla a la concepción materialista de la naturaleza. Así, para Marx, la dialéctica es, "la ciencia de las leyes generales del movimiento, tanto el del mundo exterior como el del pensamiento humano".

La tríada dialéctica

Para Hegel (maestro de la dialéctica), el método y la realidad interpretada son la misma cosa; en él se identifican pensar y ser. En la dialéctica el desarrollo lógico de los conceptos se lleva a cabo por medio de las contradicciones; y estas consisten en una afirmación y una negación. Pero una vez que han aparecido, la razón busca la conciliación. En consecuencia, el desarrollo lógico de la razón consiste en tres momentos: una afirmación, una negación y una superación de la contradicción. Estos tres momentos reciben el nombre de tesis, antitesis y síntesis.

La realidad en general no se desarrolla linealmente, sino a partir de una serie de «tríadas». A nivel real, las tríadas cobran la forma de lucha entre contrarios.

El ejemplo más claro de la tríada dialéctica, según el marxismo, es la siguiente: la tesis es el «capitalismo», su antítesis es el «proletariado» y la síntesis, la «sociedad comunista»; una sociedad sin clases sociales ni explotación del hombre por el hombre.
[7]

Sin embargo, para Marx, la filosofía (que es como decir la metodología) es sólo un medio para resolver problemas sociales reales y no para reflejar el desarrollo del espíritu absoluto, como lo hacía Hegel. Para Marx, el sujeto de la dialéctica no será ya el espíritu sino la materia. Según Marx, la materia es lo verdaderamente real y básico, y las manifestaciones del espíritu; la «idea», no son más que determinaciones y plasmaciones de la materia.
[8] En síntesis, los filósofos hasta entonces pensaban que las ideas eran las que movían el mundo humano en general y Marx viene a plantear que es al revés, que la actividad humana, sobre todo la producción de recursos para satisfacer las necesidades humanas, es lo que determina las formas de pensar. Por eso se dice que Marx, invirtió a Hegel, que “estaba de cabeza y lo puso de pie”.

La ruptura con el materialismo

Por otro lado, la ruptura con el materialismo se da básicamente con el filósofo alemán Ludwig Feuerbach. Marx lo acusa de percibir la realidad bajo la forma de un objeto, pero no en cuanto actividad humana concreta, es decir, en cuanto práctica.
[9] Este materialismo olvida la “actividad” del hombre.

Los materialistas consideraban a los hombres como objetos-productos de las circunstancias porque se les olvidaba que los hombres, —decía Marx—, son los que hacen que cambien las circunstancias. El remedio no era otra teoría nueva para corregir la teoría materialista, sino concebir la actividad humana como práctica revolucionaria.

En su crítica a Feuerbach, Marx define a la vida social como práctica y en ésta dice, se encuentran la solución a los misterios de la vida. Es decir, que la práctica es una forma de conocimiento. De ahí, desarrolla el concepto de praxis.

La praxis

La única manera de saber si el pensamiento humano puede llegar a la verdad objetiva es a través de la práctica.
[10] Después de la ruptura, desaparecen las referencias al “hombre”, al “humano”, y Marx comienza a hablar de “fuerzas productivas”, y de “relaciones sociales”.[11] El carácter crítico del concepto de praxis conlleva simultáneamente el germen de la revolución teórica marxista.

La praxis es el conjunto de la teoría con la práctica en el que la teoría contribuye en una forma dinámica a modificar las relaciones sociales. Pero esta modificación sólo es posible si la teoría es la expresión del proceso revolucionario mismo.

Lo que podemos concluir al respecto del método marxista es que el único camino que lleva al conocimiento es el método dialéctico; y para el método dialéctico el problema fundamental es la transformación de la realidad. La praxis es la expresión de la dialéctica marxista. “No basta con interpretar la realidad —dice Marx—, lo importante es transformarla.
[12]


[1] La ruptura epistemológica se refiere a una crítica o a un distanciamiento con otras corrientes de pensamiento en lo que se refiere a la relación sujeto-objeto de conocimiento.
[2] Georg Wilhelm Friedrich Hegel, filósofo alemán (1770-1831) representante del idealismo absoluto y uno de los teóricos más influyentes en el pensamiento universal desde el siglo XIX.
[3] Filósofo alemán contemporáneo de Marx, discípulo de Hegel, pero de la corriente de izquierda.
[4] Para Hegel, el espíritu absoluto puede significar Dios, el Estado, la Idea Absoluta o cualquier otra cosa por encima del ser humano real.
[5] Líder de la Revolución Bolchevique que dio origen al socialismo en Rusia.
[6] Vladimir Ilich Lenin, Breve esbozo biográfico con una exposición sobre el marxismo.
[7] Cfr. García Marcos, M. Historia de la filosofía, Alambra Mexicana, México, 1988, p. 233. 234.
[8] Ver. Ibidem.
[9] Antonio Alonso, J: Metodología, Edicol, México, 1986, p. 104.
[10] Idem.
[11] Idem.
[12] Cfr. Marx, Carlos, Once tesis sobre Feuerbach, Obras Escogidas, Progreso, Moscú.

LA ABSTRACCIÓN EN EL MÉTODO MARXISTA


Después de haber visto de manera general el método que utiliza la teoría marxista; es decir el método dialéctico, ahora verás de manera más específica como se aplica dicho método utilizando la abstracción. El método, como ya lo viste en la lectura anterior tiene un carácter dialéctico pues presenta la relación entre experiencia y abstracción; es decir, es un método que relaciona lo concreto con lo abstracto.

Marx consideraba que el verdadero método científico es el que va de lo simple a lo concreto en el pensamiento, aunque lo concreto sea el verdadero punto de partida. El método del marxismo se puede simplificar como el proceso que va de los concreto a lo abstracto para llegar de nuevo a lo concreto.

Esto quiere decir, que el punto de partida para Marx es efectuar una ruptura epistemológica, pero ahora, esta ruptura consiste en alejarse de las concepciones ideológicas que rodean a la realidad; es decir, de una separación entre ideología y ciencia.

¿Cómo podemos hacer esto?, ¿cómo podemos establecer una ruptura, una separación entre lo ideológico y lo científico? Para ello, Marx nos recomienda utilizar la abstracción. La abstracción es una herramienta muy útil en la investigación científica. La abstracción no significa alejarnos de la realidad, según Marx, sino al contrario llegar a la esencia de las cosas.

La originalidad de Marx, como científico social, radica en su rechazo al trillado dilema entre la inducción o la deducción como procesos ascendentes o descendentes de la investigación científica.
[1] Contra los científicos empiristas Marx sostiene categóricamente que lo concreto es el resultado de todo un proceso de síntesis de muchas determinaciones; por eso, lo concreto nunca puede ser el punto de partida del que arranque la investigación como quieren los positivistas.[2]

La práctica teórica científica comienza con el empleo de conceptos generales (producción, distribución, consumo, etc.) que no son su resultado, sino su requisito previo. La ciencia no trabaja con datos “puros” y “absolutos” (como pretenden los empiristas), sino con conceptos generales ya existentes. El trabajo propio de la ciencia consiste en construir sus propios hechos científicos, a través de una crítica de los “hechos ideológicos”. Por eso dice Marx, que el método científico correcto consiste en partir de lo abstracto para producir lo concreto en el pensamiento. En una palabra, la ciencia debe empezar por construir su propio objeto de estudio rompiendo con las nociones ideológicas o pseudocientíficas.

Tú estarás de acuerdo en que “todos” tenemos una opinión acerca de “todo” (de la política, de la pobreza, de la delincuencia, de la corrupción, etc.); sin embargo, esa opinión no es científica, sino producto del “sentido común”. Lo que nos dice Marx, es que hay que romper con esas “ideas” que rodean la realidad social para emprender un trabajo científico. Por eso debemos establecer esta ruptura epistemológica (así se le llama) con las “ideas” pseudocientíficas. Por eso dice Marx, que el punto de partida no son los hechos concretos, como pretende el empirismo, sino las categorías científicas sobre esos hechos concretos (abstracciones).

Para comprender todo este embrollo, es necesario explicar que nos hallamos frente a dos concretos diferentes: a) el concreto de pensamiento que es un conocimiento, y b) la concreta realidad que es su objeto.
[3] El empirismo sociológico, cuando habla de los “datos concretos”, se refiere exclusivamente al concreto-realidad al que subsiste “antes como después, en su independencia externa al pensamiento”.[4] Por el contrario, Marx al hablar de lo “concreto”, está siempre refiriéndose al concreto de pensamiento. De ahí que Marx considere que lo concreto aparece en el pensamiento como el proceso de la síntesis, como resultado, no como punto de partida.

Por ello, no podemos partir de lo “concreto”, como algo “natural”, sino que debemos partir de categorías científicas para llegar a otras categorías científicas más explicativas. Finalmente esa es la función de la ciencia, mas aún, el de las sociales: producir nuevos conceptos.

Ahora entenderás cuando se dice que la ciencia debe construir su propio objeto rompiendo con lo ideológico, ya que la ciencia no puede trabajar con los supuestos “objetos reales”, sino con objetos “construidos” científicamente para poder llegar a explicaciones científicas. Para ello se utiliza la abstracción.

La abstracción consiste en llegar a lo esencial de las cosas, quitándole lo que no es necesario, lo superfluo, lo accesorio, El método que aplicó Marx es un proceso de aproximaciones sucesivas, que consiste en avanzar, paso a paso, de lo abstracto a lo concreto, lo cual quiere decir, eliminar suposiciones simplificantes en las etapas sucesivas de la investigación, de tal forma que el aspecto teórico puede considerar y explicar los fenómenos sociales en forma real.

Marx se opone decididamente a la economía política tradicional porque comienza por lo aparentemente concreto; es decir, por la “población”. Marx considera falso este punto de partida, ya que la población no es un “concreto realidad”, sino una abstracción, ya que, dice Marx, “sí por ejemplo, paso por alto las clases de que se compone. A su vez, estas clases no tienen sentido si ignoro los elementos sobre los cuales descansan, por ejemplo: el trabajo asalariado, el capital, etcétera. Estos últimos suponen el cambio, la división del trabajo, los precios, etcétera”
[5].

“Si, por consecuencia, —continúa Marx—, comenzara sencillamente por la población, tendría una visión caótica de conjunto. Pero si procediera mediante un análisis cada vez más penetrante, llegaría a nociones cada vez más simples: partiendo de lo concreto que yo percibiera, pasaría a abstracciones cada vez más sutiles para desembocar en las categorías más simples. En este punto, sería necesario volver sobre nuestros pasos para arribar de nuevo a la población. Pero esta vez no tendríamos una idea caótica del todo, sino un rico conjunto de determinaciones y de relaciones complejas”.
[6]

Lo importante dice Marx, es partir de categorías simples que nos van llevando a categorías cada vez más complejas y explicativas. En su obra más importante, “El Capital”, él mismo parte de una categoría muy simple; la categoría de Mercancía, para luego llegar a una categoría más compleja: el Dinero, y finalmente arribar a una categoría mucho más explicativa: el Capital.

La abstracción no es más que la descomposición del todo (del concreto real), en nuestro pensamiento, por medio de conceptos. Dicha abstracción es forzosamente producto del pensamiento
[7]. Desde este punto de vista, la abstracción es un paso inevitable en el proceso del conocimiento. Según Lenin: “resulta imposible tener la mera noción de ninguna cosa si no se forma un concepto”.[8]

En la abstracción en sentido amplio están implicados el análisis y la síntesis, desde el momento que abstracción es descomposición del todo y a la vez manutención de los lazos fundamentales con ese todo.
[9] Además, no habría que identificar abstracción con generalización, puesto que abstraer es pretender ir a lo esencial.

De los criterios metodológicos enunciados nos parece central el de totalidad, el cual implica la reconstrucción, la articulación de niveles y su redefinición.

La «totalidad concreta» la entiende Marx como un todo mental que es un producto del cerebro pensante que se apropia del mundo de la única manera como puede hacerlo. Explicar, por tanto, equivale a decir construcción de la totalidad concreta, o sea, construcción de teoría específica sobre el objeto.

La totalidad concreta no es el todo, es articulación entre aspectos de lo real que expresan articulaciones entre procesos. La totalidad concreta, desde el punto de vista metodológico, no es un modelo teórico, sino un conjunto de criterios acerca de la explicación en la perspectiva marxista. La totalidad concreta no es el objeto real sino un enfoque sobre la realidad.


[1] En la metodología tradicional, la inducción implica ir de lo particular a lo general y la deducción por el contrario, de lo general a lo particular.
[2] Cfr. Alonso Antonio, J, Metodología, Edicol, México, 1986, p. 121.
[3] Marx, Calos, Contribución a la crítica de la economía política, Cultura Popular, México, p. 257.
[4] Ibidem.
[5] Marx, Calos, El método en la economía política, Grijalbo, México, 1971.
[6] Ibidem.
[7] De la Garza Toledo, Enrique, El método del concreto-abstracto-concreto, (ensayos de metodología marxista), UAM Iztapalapa, México, 1983, p. 16.
[8] Lenin V. I. cuadernos filosóficos. Estudios, Buenos Aires, 1974, citado por De la Garza, Op. Cit. P. 16.
[9] De la Garza, Op. Cit., p. 38.